domingo, 16 de enero de 2011

La metamorfosis; Kafka la describe como un acontecimiento que ocurre de la noche a la mañana. Nietzsche, sin embargo, la considera como un proceso que podría definirse como "el camino desde el espíritu al nacimiento del niño"
De unas u otras formas, la metamorfosis implica lugar: el nacimiento de algo, ya sea insecto, larva, o sentimiento dentro del corazón aún caliente de los hombres.
Rara vez paramos a pensar en la metamorfosis que todos sufrimos alguna vez en la vida. Pero no podemos negar que hay gente que, al igual que en la obra de Kafka, una mañana despiertan y no pueden ni siquiera dar un paso para tumbarse del lado de la cama en el que solía dormir. Aparece entonces, por un lado el fuerte cascarón que protege su espalda, pero la debilidad del resto de las partes de su cuerpo: las patitas, la tripa, la cabeza... quién sabe, quizá también esa corteza fuerte y resistente no es más que un vano pensamiento que en realidad ni siquiera es cierto.

A todos los que alguna vez han sido compañeros en el mal trago de luchar entre cuatro paredes para intentar salir a flote, a todos los que encontré y volví a encontrar de nuevo, a los que vinieron, a los que vendrán, a todos aquellos a los que alguna vez tendré que convencer de que aún seguimos teniendo ese caparazón que con cada caída se hace más fuerte.
A todos ellos, mi más sincero abrazo con estas patitas que aún no me permiten culminar mi proceso de cambio; porque sí, yo tengo fe en ese cambio.

viernes, 7 de enero de 2011

Las veces que más sola me siento son en las que veo tanta gente a mi alrededor. Todos sabiendo de dónde vienen y a dónde van, y yo, sin embargo, perdida entre cuatro paredes esperando la novedad del día, lo que hoy se me presentará en el plato. Estas heridas son demasiado profundas como para intentar engañar a mi alma.